En defensa de la responsabilidad fiscal: la EFS de Filipinas lidera la supervisión de la deuda pública mundial y se convierte en pionera de la Auditoría Participativa Ciudadana 

Gamaliel A. Córdoba, presidente de la Comisión de Auditoría de la República de Filipinas. Fuente: Comisión de Auditoría de la República de Filipinas.

Autor: Presidente Gamaliel A. Córdoba, Comisión de Auditoría de la República de Filipinas 

Una supervisión rigurosa de las finanzas públicas es indispensable para la buena gobernanza. La auditoría financiera, la auditoría de la deuda pública y los mecanismos centrados en los ciudadanos desempeñan un papel esencial a la hora de asegurar la rendición de cuentas sobre los fondos públicos y salvaguardar la integridad fiscal. Filipinas representa un ejemplo muy convincente de cómo una Entidad Fiscalizadora Superior (EFS) puede asumir el liderazgo a escala mundial, impulsando como pionera una importante iniciativa de reforma de la auditoría y avanzando en la colaboración para el fortalecimiento de la supervisión de la deuda pública. Las actividades de la Comisión de Auditoría (COA) filipina en torno a la Auditoría Participativa Ciudadana (Citizen Participatory Audit; CPA) y en el marco de su presidencia del Grupo de Trabajo sobre Deuda Pública (WGPD) de la INTOSAI dejan patente su compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la reforma del sector público.

La CPA: una innovación filipina al servicio de la gobernanza colaborativa

La Constitución filipina de 1987 otorga a la COA la autoridad exclusiva para definir el alcance de su función de auditoría y examen y establecer las técnicas y métodos necesarios para sus fiscalizaciones. En virtud de este mandato constitucional, la COA ha diseñado la CPA como parte de sus reformas en pro de la transparencia, integrando a las organizaciones de la sociedad civil, a los líderes comunitarios y a los ciudadanos de forma directa en el proceso de auditoría. Lanzada en 2012, la CPA se ha consolidado como una de las iniciativas de responsabilidad pública más distintivas y reconocidas en todo el mundo para la promoción del compromiso cívico. 

A diferencia de las auditorías tradicionales llevadas a cabo exclusivamente por auditores, la CPA reúne a ciudadanos y equipos de la COA a efectos de evaluar proyectos de la administración nacional y local. Esto incluye auditar los centros de salud de los barangays, examinar los programas de gestión de residuos sólidos o revisar el uso de los fondos para catástrofes. Los ciudadanos ponen a disposición sus conocimientos sobre el contexto local y la realidad cotidiana, mientras que los auditores de la COA aportan su pericia técnica y los estándares y normas profesionales.

Esta colaboración produce unas auditorías más fundadas, creíbles y centradas en la comunidad. Agencias y organismos públicos demuestran una mayor receptividad a las recomendaciones de auditoría cuando los hallazgos provienen no solo de los auditores, sino también de las comunidades a las que prestan servicio. Con el paso del tiempo, la CPA ha reforzado la confianza en las instituciones, ha promovido el compromiso cívico y ha mejorado la rendición de cuentas en la gobernanza en general.

Entre los efectos cuantificables de la CPA destacan unas recomendaciones de auditoría más oportunas, un mayor grado de cumplimiento y una reducción de los riesgos de incorrección o corrupción. Ha proporcionado a las comunidades una voz directa en la supervisión del gasto público, lo que demuestra que la rendición de cuentas alcanza su máximo potencial cuando los ciudadanos están empoderados para participar.

La iniciativa ha cosechado importantes reconocimientos: el premio «Bright Spots» de la Alianza para el Gobierno Abierto (Open Government Partnership; OGP) (2013), la Mención Especial de la Iniciativa Global para la Transparencia Fiscal (2017) y el Premio Impacto de la OGP para la región de Asia-Pacífico (2021). Asimismo, en 2022 la COA recibió de la OGP un Certificado de Reconocimiento nacional por ejemplarizar la transparencia, el compromiso cívico y el uso efectivo de la tecnología en la gobernanza. Estas distinciones reafirman el liderazgo de la COA como pionera en enfoques de auditoría participativa a escala global.

Fortalecimiento de la supervisión de la deuda pública: el liderazgo de la COA en el WGPD de la INTOSAI

Desde que en 2017 asumiera la presidencia del WGPD de la INTOSAI, la EFS de Filipinas ha guiado al Grupo de Trabajo en los avances hacia normas, herramientas y programas de creación de capacidades de alta calidad para las EFS de todo el mundo.

La gestión de la deuda es un campo altamente especializado que requiere pericia técnica, marcos institucionales solventes y metodologías de auditoría rigurosas. Bajo el liderazgo de la COA, el WGPD ha priorizado:

  • el desarrollo de orientaciones sobre la auditoría de la deuda pública,
  • programas de aprendizaje entre pares y de intercambio de conocimientos,
  • actividades de creación de capacidades para la auditoría financiera, de cumplimiento y de rendimiento de la deuda pública, y
  • la colaboración estratégica con socios globales como la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), el Banco Mundial, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Asociación Internacional de Presupuesto (International Budget Partnership; IBP).

Gracias a todos estos esfuerzos, las EFS miembros están ahora mejor pertrechadas para ejecutar auditorías de alto impacto de la deuda pública y de la gestión de la deuda, promoviendo con ello la transparencia fiscal, la rendición de cuentas y la sostenibilidad a largo plazo.

Uno de los logros más significativos del WGPD es la elaboración de la GUID 5250, Directriz sobre auditoría de Deuda Pública, que el Congreso de la INTOSAI aprobó en 2022. Como primer producto conforme al IFPP y redactado bajo la dirección de la COA, la GUID 5250 proporciona a las EFS una orientación fundamental sobre:

  • la auditoría de las operaciones de deuda,
  • la valoración de la información cuantitativa y cualitativa sobre la deuda,
  • la evaluación de marcos legales y de prácticas de transparencia, y
  • la revisión de los mecanismos de gestión de riesgos y las estrategias de deuda.

El WGPD también contribuyó al proyecto Bienes Públicos Globales de la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI en 2022 a través de la publicación conjunta «La Auditoría de la Gestión de la Deuda Pública – un manual para las Entidades Fiscalizadoras Superiores». Publicado en inglés, francés, español y árabe, este manual ofrece referencias prácticas a todos los auditores del mundo.

La creación de capacidades sigue ocupando un lugar central en la misión del WGPD. Los webinarios, talleres y debates a nivel global ayudan a las EFS a subsanar sus carencias funcionales, compartir las mejores prácticas y lidiar con los riesgos fiscales emergentes. En mayo de 2025, el WGPD y la IDI organizaron juntos una importante serie de webinarios sobre la sostenibilidad de la deuda pública, que contó con la participación de expertos del Banco Mundial, el BAD, la UNCTAD y el IBP, así como de representantes de las EFS de Argentina, Brasil, Egipto y la India. Esta iniciativa consolidó el diálogo global sobre los riesgos de la deuda y el papel de las EFS en el monitoreo de la sostenibilidad.

Por medio de este tipo de acciones colaborativas, el WGPD apoya a las EFS en la mejora de las prácticas de auditoría de la deuda pública, un mecanismo de salvaguardia indispensable para la gobernanza fiscal, especialmente en un contexto de incremento de los niveles de deuda a escala mundial y de creciente complejidad de los instrumentos financieros.

Con la evolución de los entornos fiscales internacionales, las EFS se ven enfrentadas a nuevos desafíos. Los retos relacionados con el clima, los shocks económicos y las lagunas en la legislación nacional sobre deuda demandan enfoques de auditoría innovadores. Como respuesta a todo ello, el nuevo plan de trabajo trienal del WGPD incluye el desarrollo de productos de conocimiento no-IFPP que aborden:

  • los retos para la deuda pública asociados al cambio climático y
  • los desfases entre las definiciones internacionales de deuda y los marcos nacionales.

Estas iniciativas buscan ayudar a las EFS a fortalecer sus metodologías de auditoría y a familiarizarse más a fondo con las vulnerabilidades fiscales emergentes, para garantizar así que la supervisión de la deuda pública continúe siendo relevante, resiliente y adaptada a las necesidades.

Conclusión

La COA de Filipinas ha creado un poderoso modelo que muestra cómo la auditoría financiera, la participación ciudadana y la colaboración global pueden impulsar, colectivamente, la rendición de cuentas y la buena gobernanza. A través de la CPA, la COA empodera a los ciudadanos para participar directamente en el proceso de auditoría, con lo que se refuerza la transparencia y la confianza en las instituciones públicas. A través de su liderazgo en el Grupo de Trabajo sobre Deuda Pública (WGPD) de la INTOSAI, la COA respalda a las EFS de todo el mundo en el fortalecimiento de la supervisión de la deuda y la promoción de la sostenibilidad fiscal.

Defendiendo a la vez la rendición de cuentas con base en la comunidad y la cooperación internacional, la COA está demostrando que la custodia de los fondos públicos es tanto una responsabilidad local como una empresa global. Su labor ejemplifica el papel vital que desempeñan las EFS de cara a asegurar que los recursos públicos se gestionen con integridad y se usen realmente al servicio del bien público.

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