En circunstancias difíciles, las EFS han demostrado a menudo una creatividad y una resistencia considerables durante la pandemia. La corriente de trabajo del Comité de Creación de Capacidades de la INTOSAI sobre Auditoría en Contextos Complejos y Desafiantes (ACCC) ha tratado de captar parte de esta riqueza en su nueva infografía Getting Connected. El documento no es un clásico manual de instrucciones, sino…
El 12 de agosto de 2021, la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS) celebró la primera reunión de la Auditoría Coordinada del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3.b (apoyar la investigación, el desarrollo y el acceso asequible a vacunas y medicamentos). Los principales objetivos de la auditoría son evaluar la implementación del ODS 3.b, con énfasis en el impacto de COVID-19, y facilitar el intercambio de mejores prácticas.
Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) son la piedra angular de la gestión de las finanzas públicas y la buena gobernanza. El hecho de que ejerzan su trabajo de forma independiente es indispensable para la transparencia, la rendición de cuentas y el buen uso de los recursos públicos. El Banco Mundial considera que la independencia de las EFS no representa únicamente una aspiración legal o técnica, sino también una necesidad en términos de desarrollo. El mandato de las EFS consiste en generar confianza en la ciudadanía, exigir la rendición de cuentas por parte de los gobiernos y contribuir a los objetivos nacionales para el desarrollo, en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 16 sobre paz, justicia e instituciones sólidas (Naciones Unidas, 2015). Sin embargo, nada de esto les es posible si no son plenamente independientes.