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Fortalecimiento de la independencia por medio de procedimientos operativos: la experiencia del Tribunal de Contas do Estado de Goiás

La independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) se reconoce, de manera generalizada, como la piedra angular de una fiscalización pública eficaz. La Declaración de Lima¹ (INTOSAI-P 1) enfatizó que «Las Entidades Fiscalizadoras Superiores solo pueden cumplir eficazmente sus funciones si son independientes de la institución controlada y se hallan protegidas contra influencias exteriores.» Partiendo de este principio, el Tribunal de Contas do Estado de Goiás (TCE-GO), uno de los tribunales de cuentas estatales de Brasil, ha invertido mucho esfuerzo para transformar los principios fundamentales de las ISSAI en rutinas operativas concretas. Estos esfuerzos no solo se han dirigido a elevar la calidad metodológica, sino también a salvaguardar la independencia en la práctica y garantizar que las actividades de fiscalización sigan permaneciendo resistentes a las presiones políticas, económicas e institucionales.

Independencia por la vía de la gobernanza

Desde su adopción en 2007, la Declaración de México sobre la Independencia de las EFS ha marcado un hito en el fortalecimiento de la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) del mundo entero. Con la codificación de ocho principios, estableció un consenso mundial: la independencia es esencial para la credibilidad de la auditoría pública.

Fortalecimiento de la independencia de las EFS: el progreso global y la experiencia saudí

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) son elementales para salvaguardar los recursos públicos, velar por que los gobiernos rindan cuentas y fomentar la transparencia en la gestión de los fondos públicos. Un factor clave para cumplir estas funciones es la independencia de influencias externas indebidas, gracias a la cual es posible realizar auditorías desde la objetividad y la credibilidad. Tal y como se subraya en las orientaciones de la INTOSAI, las EFS operan con la máxima efectividad cuando se encuentran protegidas frente a toda interferencia, ya que esto las faculta para desarrollar las estrategias adecuadas, recabar la información necesaria y presentar sus hallazgos sin reservas (INTOSAI, 2019). Las influencias políticas, las limitaciones presupuestarias y el acceso restringido a los registros son factores susceptibles de socavar la calidad de la auditoría y mermar la confianza pública. En el presente artículo se expone cómo el Tribunal General de Cuentas de Arabia Saudita ha sorteado con éxito los desafíos a su independencia mediante unos marcos legales rigurosos y su ejecución disciplinada, al tiempo que esboza algunas ideas prácticas que otras EFS pueden hacer suyas para reforzar su independencia y, de este modo, mejorar la gobernanza y la confianza de la ciudadanía.

Independencia en la auditoría

Por Caroline Spencer, Auditora General de Australia Occidental

La independencia es la piedra angular de la auditoría efectiva.

En mi función como Auditora General de Australia Occidental, la independencia no conforma un mero concepto teórico, sino una práctica habitual en la que se basan todas las auditorías que realizamos. Y es esta independencia la que nos garantiza poder llevar a cabo nuestras auditorías sin influencia o interferencia alguna y conservar así la confianza depositada en nosotros por el Parlamento y la sociedad.

En Australia Occidental, la Auditora/el Auditor General es designado para un mandato de 10 años no renovable y, como funcionario independiente del Parlamento, disfruta de absoluta discrecionalidad para decidir qué auditar, cuándo y cómo informar, y qué incluir en los informes.

Así, el Auditor General puede cumplir su deber sin tener que preocuparse por una renovación en el cargo y queda garantizado que las decisiones estén guiadas exclusivamente por la evidencia, el interés público y el compromiso de salvaguardar que todas las entidades del sector público realicen el trabajo que nosotros, como ciudadanas y ciudadanos, les encomendamos.

Es un modelo de gobernanza que promueve la transparencia, la rendición de cuentas y la confianza pública. Además, proporciona estabilidad y, al término de cada mandato, la oportunidad de un nuevo liderazgo.

Ponemos el foco en proporcionar una supervisión independiente del gasto público, incidiendo tanto en las deficiencias de la administración pública como en los resultados positivos, es decir, aquellos que ponen de manifiesto la efectividad y eficiencia en la prestación de un servicio público. Nuestros hallazgos de auditoría sirven de base para el examen y el debate legislativos. Aportamos información e inteligencia operacional que, de otro modo, no suele estar al alcance de los diputados y de las comisiones parlamentarias. En este sentido, somos los ojos y los oídos del Parlamento.

Asimismo, nos esforzamos por recomendar vías que permitan mejorar la calidad y la normativa en todo el sector público, no solo en las entidades que auditamos. Sin embargo, depositamos nuestra confianza en las comisiones parlamentarias, como la Comisión de Cuentas Públicas de la Asamblea Legislativa de Australia Occidental (WA Legislative Assembly’s Public Accounts Committee; PAC) y la Comisión Permanente de Previsiones y Operaciones Financieras del Consejo Legislativo (Legislative Council’s Standing Committee on Estimates and Financial Operations; EFOC) para asegurar que las entidades actúen conforme a nuestras recomendaciones. La PAC y la EFOC continúan siendo decisivas para la labor y efectividad de nuestra EFS y, a través de ellas, rendimos cuentas ante el Parlamento.

La Ley de Enmienda del Auditor General de 2022 (Ley de Enmienda), aprobada por el Parlamento en noviembre de 2022, pero aún pendiente de proclamación, introduce unas disposiciones que suscitan gran preocupación a propósito de la independencia del Auditor General. Son disposiciones que parecen entrar en conflicto con la garantía general de independencia recogida en la actual legislación, en la que se establece claramente que el Auditor General no está sujeto a instrucciones de nadie con respecto a lo que debe auditar o reportar. Cambios de esta índole pueden restar efectividad a su función, al coartar el juicio profesional y limitar la capacidad de informar libremente en aras del interés público.

Y aunque la Ley de Enmienda se concibió con la intención declarada de mejorar la transparencia, la rendición de cuentas y la integridad en toda la administración y aclarar, en particular, las competencias en materia de acceso a la información, también altera el marco operativo del Auditor General. Es más: impone limitaciones a la discrecionalidad informativa, incluidas restricciones sobre a quién puede informar el Auditor General y quién puede acceder a los borradores de los informes antes de su publicación.

Por mi condición de Auditora General, me sentí en la obligación de plantear públicamente estas cuestiones en los informes anuales de la Oficina del Auditor General para 2022-23 y 2023-24, advirtiendo de que las enmiendas afectarían a la capacidad de informar directamente al Parlamento sobre asuntos considerados de interés público. Casi tres años después, la Ley de Enmienda sigue ahí, sin proclamarse. Ni la EFS como institución ni yo misma apoyamos la proclamación en su actual redacción y consideramos apropiado que la legislación se someta a un cuidadoso examen por parte de la Comisión Mixta de Auditoría del Parlamento.

Como auditoras y auditores, debemos actuar sin temor y con rigor, a la vez que con consideración y respeto a la hora de tratar con el gobierno y las demás entidades. Y aunque, en última instancia, las partes acuerden no estar de acuerdo, sigue siendo esencial que nuestra EFS mantenga un enfoque ‘sin sorpresas’ a lo largo de todo el proceso de auditoría, manteniendo una comunicación proactiva y transparente a nivel ministerial, departamental y parlamentario. Este principio es un componente clave de nuestra filosofía operativa y praxis profesional.

Con todo, también es comprensible que las entidades gubernamentales aborden los informes de auditoría con cautela, sobre todo en vista de la posible repercusión de nuestros hallazgos en los medios de comunicación y en los ciudadanos, que son quienes, en definitiva, evalúan la actuación del gobierno. A fin de no perder nuestra credibilidad, debemos seguir siendo apolíticos. Y aplicar, indefectiblemente, un enfoque coherente y ecuánime en la presentación de informes, limitándonos a auditar e informar de lo que tenemos delante.

Todo esto viene a recalcar la importancia de unos informes equilibrados, lo que incluye poner de manifiesto los méritos allí donde corresponda. Aunque quizás los hallazgos positivos no susciten la misma atención mediática, sí sirven para reconocer el buen gobierno y proporcionar referentes para la mejora de las prácticas en el conjunto del sector público.

Uno de los puntos fuertes que definen nuestro sistema democrático es que los gobiernos aceptan someterse a un escrutinio independiente con respecto a cuestiones críticas de interés público y asumen el compromiso de abordar las recomendaciones de mejora. En los regímenes autoritarios no se observa nada similar. Es de vital importancia que nuestro Estado siga defendiendo una legislación sólida en materia de auditoría pública. La función de Auditor General debe seguir anclada en una independencia inequívoca y consagrada por la ley, para garantizar que quien ocupe el cargo pueda cumplir sus obligaciones para con el Parlamento y el pueblo de Australia Occidental con integridad, imparcialidad y efectividad.

El camino de la EFS de Indonesia en la salvaguardia de su independencia

Hace ya tiempo que la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) se reconoce como un principio fundamental para asegurar la credibilidad y la efectividad de la auditoría del sector público. De hecho, desde la adopción de la Declaración de Lima en 1977, el consenso global es palmario: las EFS no pueden cumplir eficazmente su mandato de supervisión sin disponer de un elevado grado de independencia, garantizado tanto formal como materialmente. La independencia no solo tiene una función técnica, sino también un significado normativo, conforme sustenta la rendición de cuentas de los gobiernos ante sus ciudadanos y contribuye al objetivo más amplio de fortalecer las instituciones, tal y como se articula en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y, en particular, en el Objetivo 16 sobre paz, justicia e instituciones sólidas.

Fortalecimiento de la independencia: la andadura de Fiyi hacia una ley de auditoría moderna

La independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) es fundamental para garantizar la rendición de cuentas, la transparencia y la buena gobernanza en el sector público. Y este también ha sido el principio que ha guiado a la EFS de Fiyi en todo momento en su larga y tenaz andadura para modernizar el marco legal que rige su trabajo. A estos efectos, la promulgación de la Ley de Auditoría de 2025 marcó un hito histórico y es reflejo de la perseverancia, el espíritu de colaboración y la voluntad de salvaguardar la independencia de la Oficina del Auditor General de Fiyi. La Ley de Auditoría de 2025 entró en vigor en mayo de 2025.

Cómo mantener la independencia: triunfos y desafíos de la Real Autoridad de Auditoría de Bután

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) son elementales para la buena gobernanza, la rendición de cuentas y la transparencia. En Bután, la entidad que fiscaliza los recursos públicos es la Real Autoridad de Auditoría (RAA), cuya efectividad depende directamente de su independencia ante presiones políticas, económicas o institucionales. En el presente artículo se exploran las experiencias vividas por la EFS de Bután en la práctica, con especial atención a sus éxitos en la salvaguarda de su independencia y a los desafíos persistentes que afronta, partiendo de la información extraída de publicaciones oficiales, de revisiones entre pares y de casos de auditoría concretos.

La creación de la Oficina Nacional de Auditoría de Malta: salvaguarda de la independencia de la EFS consagrada en la Constitución

Las disposiciones constitucionales y legales promulgadas en 1997 marcan un hito en la historia de la Oficina Nacional de Auditoría maltesa, cuyos orígenes se remontan a un departamento de auditoría en el seno de la propia administración pública. Ese momento histórico es equiparable a la fundación del antiguo Departamento de Auditoría, creado por el primer Gobernador británico de Malta, Sir Thomas Maitland, allá por 1814, y a la concesión de garantías constitucionales elementales al Director de Auditoría cuando Malta se convirtió en un Estado independiente en 1964. A fin de conmemorar en 2022 tan importantes logros, la Oficina Nacional de Auditoría de Malta (NAO, por sus siglas en inglés), entre otras iniciativas, publicó un libro académico titulado ‘State Audit in Times of Transition – Reflections on Change and Continuity, Challenge and Opportunity from Malta and Beyond’ (Auditoría del Estado en tiempos de transición – reflexiones sobre el cambio y la continuidad, el desafío y la oportunidad desde Malta y otros confines). Editado por el profesor Edward Warrington, incluye una colección de estudios que reflexionan esencialmente sobre el pasado y el presente de nuestra institución, pero con la vista siempre puesta en su futuro. El presente artículo está basado en el prefacio de dicho libro, al que se puede acceder en nuestro sitio web: (State-Audit-in-Times-of-Transition).

Más allá del marco jurídico: Análisis sobre la interferencia indirecta en la independencia de las EFS 

La independencia constituye la piedra angular para que la auditoría del sector público goce de credibilidad. Documentos fundacionales como las Declaraciones de Lima  (INTOSAI 1977) y México (INTOSAI 2007), así como resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, entre ellas, la A/RES/66/209 (2011), A/RES/69/228 (2014), y la declaración política de la sesión especial contra la corrupción, A/S-32/L.1 (2021), avalan el consenso global de que contar con Entidades Fiscalizadoras Superiores, EFS, sólidas e independientes es un pilar indispensable para una rendición de cuentas democrática y para fortalecer la confianza pública.

Tres conceptos erróneos en torno a la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores

Independencia: dícese de lo que precisan las Entidades Fiscalizadoras Superiores para poder desempeñar su función vital de promover la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública. En muchos casos, sin embargo, ésta se ve comprometida por la injerencia política. Entonces, ¿cuáles son las estrategias más efectivas para salvaguardarla? Aquí, a juzgar por las investigaciones realizadas, puede que tengamos algunos conceptos erróneos de la efectividad de las medidas a adoptar en torno a este tema crucial.

Organización de un Evento de Alto Nivel sobre la Independencia de las EFS de la UE por parte de la EFS de Chipre

La Entidad Fiscalizadora Superior (EFS) de Chipre auspició un evento de alto nivel sobre la independencia de las EFS de la Unión Europea (UE) en Pafos el 15 de octubre de 2024, en el que se contó con ponentes principales de la Comisión Europea, de la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI), del Apoyo para la Mejora y Gestión de la Gobernanza (Support for Improvement in Governance and Management; SIGMA)/ Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Cámara de Representantes de la República de Chipre. A dicho evento asistieron 21 EFS de la Unión Europea y 5 EFS de países candidatos y potenciales países candidatos. Su objetivo consistía en dar a las EFS la oportunidad de reafirmar su compromiso con la salvaguardia de su independencia, abordar los retos que podrían suponer una amenaza para la misma y debatir posibles soluciones.

Perspectivas del Banco Mundial sobre la independencia de las EFS en base al Índice de Independencia 

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) son la piedra angular de la gestión de las finanzas públicas y la buena gobernanza. El hecho de que ejerzan su trabajo de forma independiente es indispensable para la transparencia, la rendición de cuentas y el buen uso de los recursos públicos. El Banco Mundial considera que la independencia de las EFS no representa únicamente una aspiración legal o técnica, sino también una necesidad en términos de desarrollo. El mandato de las EFS consiste en generar confianza en la ciudadanía, exigir la rendición de cuentas por parte de los gobiernos y contribuir a los objetivos nacionales para el desarrollo, en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 16 sobre paz, justicia e instituciones sólidas (Naciones Unidas, 2015). Sin embargo, nada de esto les es posible si no son plenamente independientes. 

La independencia de las EFS – piedra angular del desarrollo eficaz de capacidades en las EFS

El Plan Estratégico de la INTOSAI 2023-2028 identifica la defensa y el apoyo de la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) como una de sus prioridades centrales. Asimismo, hace hincapié en cómo la INTOSAI promueve y apoya los esfuerzos de las EFS en pro de la mejora y protección de su independencia a fin de que puedan cumplir su mandato en beneficio de los ciudadanos. 

Avances en la independencia de las EFS: la Ley Modelo de Auditoría Pública de AFROSAI-E

En toda África, la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) está sometida a una presión cada vez mayor. Las transiciones políticas, las crisis fiscales y los desafíos en materia de gobernanza han llevado, en algunos casos, a intentos de limitar la autoridad de las EFS, restringir su acceso a los recursos o interferir en el mandato de los auditores generales. Tales amenazas minan no solo la credibilidad de las EFS, sino también su capacidad de llevar a cabo auditorías imparciales a efectos de salvaguardar los fondos públicos y fortalecer la confianza en las administraciones públicas. En este contexto, disponer como EFS de independencia legislativa, administrativa y financiera no representa una mera aspiración teórica, sino una necesidad práctica a fin de poder cumplir con su mandato constitucional sin temor ni favoritismos.

El Proyecto Global: repensando la independencia de las EFS

Ante el complejo clima político actual, la escasa confianza de la opinión pública en las instituciones y unos presupuestos públicos cada vez más ajustados, la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) resulta hoy más relevante que nunca a fin de velar por que las administraciones públicas gestionen sus fondos de manera abierta, eficiente y en beneficio de la ciudadanía. Sin embargo, tanto la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) como la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI) han constatado que las EFS se están topando con serios -y, a veces crecientes- obstáculos. Y los retos no son solo de orden jurídico, sino también práctico, especialmente en lo concerniente a las relaciones con los poderes Ejecutivo y Legislativo.

El desarrollo de enfoques relevantes e innovadores en apoyo de la Independencia de las EFS: del Mecanismo de Promoción Rápida de la Independencia de las EFS (SIRAM) a la Línea de Trabajo sobre la Independencia de las EFS

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) desempeñan un papel vital para la rendición de cuentas, la integridad y la transparencia del sector público. Para cumplir su función y generar confianza entre los organismos del Estado y la sociedad, las EFS necesitan ser independientes. 

Crear coaliciones, desarrollar enfoques regionales y aumentar la confianza pública para una mayor independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores: reflexiones y perspectivas de la Muy Honorable Helen Clark 

Largo ha sido el camino recorrido por la INTOSAI desde su primer Congreso celebrado en Cuba en 1953. Su continuidad nos demuestra el valor sempiterno de la auditoría externa y la capacidad de la propia INTOSAI para resistir los embates del tiempo como organización profesional.

Q3 2025
Digitalizando la supervisión de los contratos públicos: la Oficina del Auditor General de Somalia abre nuevos caminos

La Oficina del Auditor General de Somalia (EFS de Somalia) ha logrado un hito significativo al implementar el Sistema de Gestión de Contratos (SGC) digital, que representa un paso clave en la promoción de la transparencia, la rendición de cuentas y la eficiencia operativa de todos los organismos públicos. Como parte de una agenda de reformas más amplia en materia de gestión de las finanzas públicas, el SGC simboliza el compromiso de Somalia con la modernización de las estructuras de gobernanza y está alineado con la dinámica global hacia una digitalización de la supervisión en el sector público. La presente experiencia puede servir de valiosa lección a otros miembros de la Organización Internacional de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI), especialmente a los de países en desarrollo o frágiles, donde la creación de sistemas transparentes sigue siendo una prioridad acuciante.

El aprovechamiento del análisis en tiempo real para la rendición de cuentas pública: la evolución digital de las Entidades Fiscalizadoras Superiores

Las auditorías financieras clásicas llegan cuando hace tiempo que el dinero se ha movido. Para cuando se procede a conciliar los libros contables y a presentar los informes, las transferencias fraudulentas suelen estar blanqueadas y su recuperación ya resulta imposible. Ahora bien, como los datos de las administraciones públicas ya circulan por las autopistas digitales —plataformas de la Hacienda Pública, API fiscales, pasarelas de pago, plataformas e incluso la nube—, cada transacción deja una huella con su sello electrónico de tiempo.

Mejora de la colaboración entre la Entidad Fiscalizadora Superior y los organismos anticorrupción: lecciones aprendidas de Tanzania

Tanzania es un país típico del África Oriental, agraciado con impresionantes paisajes, una rica cultura y atracciones turísticas emblemáticas. La economía de Tanzania puede clasificarse como de renta media-baja, con un Producto Interior Bruto (PIB) de unos 75.000 millones de dólares estadounidenses, y se encuentra bastante diversificada, siendo la agricultura, la minería y el turismo sus principales motores. En los últimos años, Tanzania ha dado pasos significativos en materia de desarrollo de infraestructuras, producción de energía y sistemas de servicios sociales, lo que, en conjunto, ha impulsado el crecimiento económico. Pero, a pesar de estos avances, el país sigue lidiando con retos ligados a la corrupción y los delitos financieros. Si bien el Gobierno ha intensificado sus esfuerzos por combatir estos problemas, la corrupción no deja de ser un obstáculo significativo para el desarrollo y la reducción de la pobreza. El ranking del país en los índices internacionales sobre la corrupción refleja los persistentes desafíos, ya que en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2023 de Transparencia Internacional, Tanzania quedó en el puesto 94 de entre los 180 países evaluados.

La auditoría en tiempo real: una herramienta que potencia la buena gobernanza y la rendición de cuentas sobre los fondos públicos

Las auditorías en tiempo real pueden complementar y ampliar el alcance de la labor realizada por las entidades y organizaciones de auditoría a escala federal, estatal y local, proporcionando información oportuna y mejorando los mecanismos de supervisión y de toma de decisiones. Tal y como quedó reflejado en el reciente debate en la Revista de la INTOSAI sobre las respuestas a la pandemia de COVID-19, las auditorías en tiempo real fueron de gran ayuda para rastrear los contratos, la financiación y los servicios relacionados. Con la pandemia como telón de fondo, y sobre la base del seguimiento de las intervenciones gubernamentales tras las crisis financieras y la respuesta a los esfuerzos de recuperación ante desastres naturales, las experiencias adquiridas en la fiscalización en tiempo real ya permiten extraer lecciones aprendidas sobre cómo las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) pueden potenciar la buena gobernanza y la rendición de cuentas sobre los fondos públicos.