Crear coaliciones, desarrollar enfoques regionales y aumentar la confianza pública para una mayor independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores: reflexiones y perspectivas de la Muy Honorable Helen Clark 

La Muy Honorable Helen Clark. Fuente: Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI

Por la Muy Honorable Helen Clark, Embajadora de Buena Voluntad de la Cooperación INTOSAI-Donantes para la Independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores

Este artículo está basado en un discurso grabado originalmente por la Muy Honorable Helen Clark para el XXV Congreso de la INTOSAI en Sharm El-Sheikh, Egipto, el 31 de octubre de 2025. 

Largo ha sido el camino recorrido por la INTOSAI desde su primer Congreso celebrado en Cuba en 1953. Su continuidad nos demuestra el valor sempiterno de la auditoría externa y la capacidad de la propia INTOSAI para resistir los embates del tiempo como organización profesional.

Las deliberaciones de este Congreso son tan relevantes como oportunas. La inestabilidad geopolítica, las guerras y los conflictos, las crisis climáticas, la disrupción digital, las pandemias y otros factores están sometiendo a las finanzas públicas a unas tensiones considerables, recortando el margen fiscal disponible e impulsando cambios en las prioridades de gasto de los gobiernos que, en última instancia, pueden repercutir en la prestación de servicios. 

Una fiscalización independiente de la gestión de las finanzas públicas es una pieza importante de entre los frenos y contrapesos de cualquier sistema. Son las Entidades Fiscalizadoras Superiores las que proporcionan ese control sobre la regularidad, la propiedad y el desempeño en el uso gubernamental de los recursos públicos, contribuyendo así a la responsabilidad pública. Y que actúan como ancla de la transparencia, la rendición de cuentas y la buena gobernanza. 

No obstante, solo pueden desempeñar sus tareas de forma adecuada si cuentan con los niveles apropiados de independencia institucional, organizativa y financiera con respecto a las entidades que auditan. Este imperativo fue articulado por primera vez por la INTOSAI en 1977, en su Declaración sobre las Líneas Básicas de la Fiscalización – también conocida como la Declaración de Lima. Desde entonces, varios instrumentos jurídicos se han hecho eco de este llamamiento, incluidas dos Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Con todo, la evidencia de la que disponemos apunta a que tan solo un reducido número de las Entidades Fiscalizadoras Superiores en países en desarrollo cumplen los criterios de independencia esbozados en las Declaraciones de Lima y México de la INTOSAI. Muchas veces carecen de la independencia necesaria para ejercer sus funciones y la tendencia indica que la situación va a peor.  

En 2023, la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI publicó el informe trienal sobre la Revisión Global de las EFS (Global Stocktaking Report; GSR), a través del cual se miden y valoran la evolución y las tendencias experimentadas por las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) de todo el mundo.   

Por tercera vez consecutiva, en el informe se aprecia un descenso en los niveles de independencia. El acceso de las Entidades Fiscalizadoras Superiores a la información sigue restringiéndose y las interferencias en la ejecución del presupuesto y la planificación de las auditorías han ido en aumento. El 10% de los participantes en la Encuesta Global 2023 reportaron injerencias en el liderazgo de las EFS.

Gracias a la Cooperación INTOSAI-Donantes, en 2018 se desarrolló el Mecanismo de Promoción Rápida de la Independencia de las EFS (SAI Independence Rapid Advocacy Mechanism; SIRAM), que promueve la independencia de las EFS y sensibiliza sobre las amenazas y las violaciones de la misma. Asimismo, puede actuar a modo de mediador para apoyar a las EFS enfrentadas a desafíos a su independencia. El análisis de los casos llegados a conocimiento del mecanismo permite vislumbrar dos tendencias clave: 

1.  Las amenazas a la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores en absoluto se limitan a países de renta baja y media. Existen crecientes motivos de preocupación también en algunos países de renta alta, donde las presuntas cortapisas a la corrupción y al amiguismo están bajo presión. 

2.  Las amenazas a la independencia de la Entidad Fiscalizadora Superior suelen enmarcarse en un contexto más amplio de desafíos que también afectan a otras instituciones independientes. Están vinculadas al deterioro de las condiciones en torno a la rendición de cuentas, incluida la contracción del espacio cívico, un fenómeno demasiado común en nuestros días. 

¿Cómo se pueden revertir estas tendencias? Permítanme sugerirles algunos posibles cauces. 

1. La creación de coaliciones a escala global puede aumentar la concienciación sobre la importancia de la independencia de las EFS y mejorar el potencial para la acción colectiva.  

En la creación de coaliciones deberían participar los socios para el desarrollo y otras plataformas relevantes: 

  • La Cooperación INTOSAI-Donantes conforma un espacio natural para el debate de estas cuestiones, ya que aglutina a las EFS y a los donantes. Su plan de implementación del Acuerdo de Kingston (Kingston Agreement Implementation Plan) implica redoblar sus esfuerzos en materia de independencia de las EFS.  
  • El Proyecto Global sobre la Independencia de las EFS (Global Project on SAI Independence) es un esfuerzo conjunto de varios socios para desarrollar nuevos enfoques de promoción de la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS), que está dirigido, sobre todo, a estudiar los factores informales que —más allá de los marcos legales— influyen en la forma en la que las EFS interactúan con los poderes Ejecutivo y Legislativo, y a analizar de qué manera esas interacciones afectan a su independencia. La OCDE, la IDI, la Secretaría General y el Comité de Política, Finanzas y Administración de la INTOSAI y la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos de Suiza (SECO) colaboran en este sentido. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han contribuido a dar forma al proyecto para garantizar la alineación con los objetivos globales vinculados a la gestión de las finanzas públicas y la transparencia fiscal. 

De cara al futuro, estas asociaciones deberían incluir a la sociedad civil y estar contextualizadas en sectores como las industrias extractivas y la sanidad, donde existe un importante riesgo de corrupción. Presido el Consejo de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (Extractive Industries Transparency Initiative; EITI), que trabaja por la transparencia y la buena gobernanza en ese sector y tiene a la sociedad civil como uno de sus principales grupos de interés. Es vital que las Entidades Fiscalizadoras Superiores conozcan y utilicen los datos divulgados por la EITI en materia de contratos, ingresos, pagos, beneficiarios reales y otros. 

2. El desarrollo de enfoques regionales que tengan en cuenta el contexto en el que operan las Entidades Fiscalizadoras Superiores y la generación de las sinergias necesarias entre los actores regionales. 

Las instituciones de una misma región a menudo afrontan realidades y retos similares – aunque incluso en una misma región los contextos pueden llegar a ser dispares. La Asociación de Entidades Fiscalizadoras Superiores del Pacífico (PASAI) está llevando a cabo una gran labor de apoyo a sus miembros al ser una organización receptiva y orientada hacia las necesidades de sus miembros. También las relaciones constructivas y el apoyo decidido de los principales socios regionales para el desarrollo, como Australia y Nueva Zelanda, han contribuido al fortalecimiento de las EFS del Pacífico.   

En el África anglófona, la AFROSAI-E realiza, asimismo, una labor de asistencia a sus miembros muy encomiable y, recientemente, ha desarrollado una Ley Modelo de Auditoría que constituye un recurso de promoción proactiva y trasciende incluso el ámbito de la región de la AFROSAI-E. 

3. La elevación del perfil de las EFS independientes a nivel nacional para reforzar su legitimidad y el respaldo a sus acciones. 

La confianza pública en las EFS a nivel nacional tiene una enorme importancia a efectos de la promoción efectiva de su independencia. Una buena reputación es un recurso del que una EFS puede echar mano cuando vea peligrar su autonomía. Por eso, las EFS no deberían ser tímidas cuando se trata de ser proactivas para elevar su propio perfil.  

La confianza pública se conservará si los informes de auditoría son de buena calidad y llegan a su debido tiempo. Esto requiere profesionalidad y dedicación por parte del personal y unos sistemas de gestión de calidad de alto nivel. A modo de ejemplo, la publicación de las auditorías sobre los paquetes de estímulo económico facilitados durante la pandemia de COVID-19 han contribuido a elevar el perfil de las EFS en el ámbito nacional. 

Por otra parte, las EFS también deberían concentrarse en el compromiso de las partes interesadas y en sus propias interacciones con otros actores de los ecosistemas nacionales de rendición de cuentas. Entre éstos se incluyen los Parlamentos, los Defensores del Pueblo y otras oficinas estatutarias similares, y también los actores no estatales, como las organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la transparencia o los medios de comunicación. 

Aunque los retos geopolíticos actuales no dibujen un panorama demasiado halagüeño para el futuro, lo cierto es que todos nos podemos sentir orgullosos del compromiso, de la profesionalidad y del impacto de las EFS. Encarnan el núcleo de los valores institucionales que mejoran y realzan a la sociedad en la que se desenvuelven. Y, entre todos, hemos de seguir adaptándonos y evolucionando; crear coaliciones, aprovechar los enfoques regionales y consolidar la confianza en unas instituciones fuertes e independientes.

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