Fortalecimiento de la independencia: la andadura de Fiyi hacia una ley de auditoría moderna
Autora: Grace Tuvakasiga, responsable sénior de comunicaciones, Oficina del Auditor General de Fiyi.
La independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) es fundamental para garantizar la rendición de cuentas, la transparencia y la buena gobernanza en el sector público. Y este también ha sido el principio que ha guiado a la EFS de Fiyi en todo momento en su larga y tenaz andadura para modernizar el marco legal que rige su trabajo. A estos efectos, la promulgación de la Ley de Auditoría de 2025 marcó un hito histórico y es reflejo de la perseverancia, el espíritu de colaboración y la voluntad de salvaguardar la independencia de la Oficina del Auditor General de Fiyi. La Ley de Auditoría de 2025 entró en vigor en mayo de 2025.
Por qué la independencia importa
Una EFS independiente vela por la gestión eficaz de los recursos públicos, por que los programas gubernamentales aporten valor y por que la toma de decisiones se base en información precisa y objetiva. Sin independencia, tanto institucional como financiera u operativa, una EFS no solo corre el riesgo de perder credibilidad, sino también la capacidad de actuar como guardiana imparcial del interés público.
A nivel global, los principios de independencia de las EFS están consagrados en la Declaración de México sobre la Independencia de las EFS (ISSAI P-10), adoptada en su día por la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI). En la Declaración de México se plasman ocho principios básicos, entre ellos la independencia de las EFS a través de la existencia de un marco legal, la autonomía financiera, la libertad en la selección de los temas de auditoría y el acceso irrestricto a la información. Estos principios se han convertido en el benchmark para medir la fortaleza de las EFS en todo el mundo.
En Fiyi, la Ley de Auditoría de 1969 no reflejaba cabalmente estos principios. Y aunque durante décadas estuviera prestando un buen servicio al país, nunca incorporó el mandato reforzado establecido en la Constitución de la República de Fiyi de 2013, ni tampoco se adecuó a las normas internacionales y a los retos emergentes del sector público.
Una larga andadura reformadora
El reconocimiento de que la Ley de Auditoría de Fiyi estaba obsoleta desencadenó la andadura de la reforma, que comenzó formalmente en 2018, cuando la EFS de Fiyi contrató, con el apoyo técnico de la Asociación de Entidades Fiscalizadoras Superiores del Pacífico (PASAI), a un consultor jurídico para revisar la Ley de Auditoría de 1969. Este consultor tenía el encargo de cotejar la legislación de Fiyi con las mejores prácticas mundiales y, además, recomendar formas de fortalecer el mandato de la EFS de Fiyi en consonancia con la Constitución de 2013 de la República de Fiyi y las normas internacionales.
En 2023, el Gobierno de Fiyi aprobó el proceso de revisión, otorgando así el mandato político para avanzar en la reforma. Esto marcó un punto de inflexión, ya que se pasó de los preparativos técnicos a la consulta activa y al desarrollo legislativo.
Un dato importante a resaltar en este contexto es que el proceso de reforma no se llevó a cabo unilateralmente. Así, se invitó a todos los ciudadanos a enviar propuestas por escrito y se celebraron talleres de consulta en los que participaron representantes de ministerios y departamentos gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y otros grupos interesados. Este enfoque inclusivo aseguró que los proyectos de propuestas reflejaran el entorno de gobernanza de Fiyi y las aspiraciones de su pueblo con respecto a la rendición de cuentas y la transparencia.
Otro de los factores de éxito de esta reforma legislativa fue la capacidad de la EFS de Fiyi de aprovechar el compromiso de las partes interesadas que, en todo momento, contribuyeron al proceso mediante aportaciones escritas, comentarios en persona y la asistencia a los talleres de consulta presenciales.
Esta amplia implicación creó un sentido de pertenencia compartido para con la reforma legal y consiguió su aceptación tanto por parte de los actores gubernamentales como de los no gubernamentales. Y, al mismo tiempo, puso de relieve el papel de la consulta como piedra angular de una reforma efectiva de la gobernanza.
Por otra parte, la EFS se benefició de su firme asociación con la PASAI, que le brindó financiación y apoyo técnico a lo largo de todo el proceso. Esta colaboración evidenció la repercusión de la cooperación regional en el fortalecimiento de las instituciones públicas y subrayó la importancia de la solidaridad entre las EFS del Pacífico.
Creciendo en independencia institucional, financiera y operativa
La Ley de Auditoría de 2025 refuerza los poderes y deberes del Auditor General, reafirmando su autoridad para actuar, en el marco de la legalidad, sin ningún tipo de injerencia. Aquí, un elemento clave es la cláusula de inmunidad, que protege al Auditor General y a su personal contra cualquier forma de responsabilidad en el ejercicio de sus funciones oficiales. Aun siendo concisa, con solo 26 secciones en 17 páginas, la Ley viene reforzada por estrictas disposiciones constitucionales en materia de nombramiento, destitución, remuneración, independencia, mandato de auditoría, aspectos del acceso a la información, financiación y gobernanza de la EFS.
Perseverancia y resiliencia
Llegar a este punto supuso una larga y, en ocasiones, desafiante andadura, pues una reforma legislativa es, ya de por sí, compleja e implica a múltiples actores, debates técnicos e intereses contrapuestos. Pero guiada por su mandato constitucional y con la convicción de que la independencia es esencial para una auditoría eficaz, la EFS de Fiyi mantuvo el rumbo.
Cada etapa del proceso, desde la revisión legal hasta las consultas a escala nacional, pasando por el debate parlamentario, iba dando nuevos impulsos. La resiliencia de la EFS de Fiyi se vio correspondida con el apoyo de sus interlocutores, que supieron reconocer que el fortalecimiento de la independencia del Auditor General significa, en última instancia, el fortalecimiento de la gobernanza en el sector público.
Un hito para la EFS de Fiyi
La Ley de Auditoría de 2025 inaugura una nueva era para la EFS de Fiyi. Moderniza el marco legal, deroga leyes obsoletas e incorpora disposiciones más rigurosas que potencian los poderes, los deberes y también la independencia del Auditor General. Y no solo representa un hito jurídico, sino también simbólico: es el reconocimiento de la importancia de una auditoría independiente para la generación de confianza y responsabilidad públicas.
Asimismo, es un logro que contribuye a la creciente dinámica en la región del Pacífico en pro de la alineación con las normas internacionales para la independencia de las EFS. A través de la modernización de su Ley de Auditoría, Fiyi se suma a otros países de la región —y de fuera de ella— en la demostración de su compromiso con la Declaración de México y los principios de la INTOSAI.
Para Fiyi, es un recordatorio de que las instituciones se pueden hacer más fuertes, más resilientes y más relevantes ante al cambio. Para la comunidad global de las EFS, es un ejemplo de cómo la persistencia, la colaboración y el compromiso de las partes interesadas pueden convertir los principios de independencia en una realidad vivida.
Y para la EFS de Fiyi en particular, es un hito que culmina una larga andadura y abre un nuevo capítulo: un capítulo, en el que la independencia no es solo un principio, sino el fundamento práctico de la rendición de cuentas, la transparencia y la mejora de la gobernanza al servicio del pueblo de Fiyi.
